Delagro renueva su Consejo Rector y Presidencia en un Momento de Transformación Sectorial

Santiago, 10 de Junio de 2025 – En el marco de la Asamblea celebrada el pasado 30 de Abril en Vilalba, Delagro ha llevado a cabo la renovación de su Consejo Rector, en cumplimiento del mandato estatutario que establece un periodo de cuatro años para la designación de sus órganos de gobierno.

Delagro, que cerró el ejercicio con un volumen de negocio conjunto (facturado y gestionado) de 281 millones de euros, agrupa a cooperativas situadas a lo largo de toda la cornisa cantábrica. Con más de 25 años de trayectoria, se ha consolidado como uno de los principales actores del sector agroganadero en el norte de España, especialmente en el ámbito de los insumos para la producción vegetal y animal. Su actividad se orienta a garantizar la eficiencia, sostenibilidad y competitividad de las explotaciones ganaderas y agrícolas, trabajando de forma conjunta con sus cooperativas asociadas para generar valor en todo el territorio.

La renovación del Consejo se suma al reciente nombramiento de Martín Díaz como gerente del grupo Delagro, quien asumió el cargo el pasado mes de enero. Su incorporación marca el inicio de una nueva etapa en la organización, orientada a consolidar su posicionamiento como referente en el suministro de insumos agrícolas, y preparada para afrontar los principales retos que se presentan en el horizonte del sector agroalimentario: la sostenibilidad, el relevo generacional, la digitalización y la contracción progresiva del tejido productivo.

Composición del nuevo Consejo Rector

Nos complace trasladar que con fecha 19/05/2025 se ha constituido el nuevo Consejo Rector de Delagro, con la siguiente designación de cargos y su representación:

  • Presidencia: CAMPOASTUR – Jesús López Díaz
  • Vicepresidencia: XALLAS – José Guardado Sande
  • Secretaría: CLUN – Juan Ramón Gallástegui Baamonde
  • Vocalías:
    • AIRA – Cándido Cancelo Cabanas
    • AGROCANTABRIA – José Ángel Pereda Miguel
    • CUSOVIAME – David Maceiras Villar
    • VALCOR – Marisol Codina Pérez

Nueva presidencia: continuidad con visión de futuro

Tras 16 años de presidencia ejercida por AIRA, la responsabilidad de liderar el Consejo Rector pasa ahora a CAMPOASTUR, que estará representada por su Director General, Jesús López, que asume la presidencia en un contexto de profunda transformación para el sector agroalimentario, y lo hace —en sus propias palabras— “con ganas de afrontar los nuevos retos que se plantean al grupo Delagro. Estamos en un momento de transformación para el sector que supondrá un punto de inflexión, y es necesario estar preparados.”

Desde Delagro queremos trasladar un especial agradecimiento a Daniel Ferreiro, Mª Cruz Fernández, Roberto Roca, presidente, vicepresidenta y vocal salientes, por su compromiso y dedicación durante todos estos años. El liderazgo ha contribuido de forma decisiva a consolidar la estructura cooperativa del grupo y a fortalecer nuestra capacidad de respuesta frente a los desafíos del entorno.

¿Cómo debe ser la estrategia de abonado del maíz en la Cornisa Cantábrica?

Un cultivo exigente en un entorno particular

La Cornisa Cantábrica —que abarca, Asturias, Cantabria, Galicia y el País Vasco— y la zona norte de Portugal se caracterizan por un clima oceánico templado, con precipitaciones abundantes repartidas a lo largo del año y temperaturas moderadas. Este entorno climático, si bien favorable para el cultivo de maíz, también impone desafíos: exceso de humedad en determinadas fases, riesgo de compactación del suelo y dificultad para realizar labores en seco.

En cuanto a los suelos, predominan los perfiles ácidos, con texturas franco-limosas o franco-arenosas, baja saturación de bases y una actividad biológica moderada. Estas condiciones afectan directamente a la disponibilidad de nutrientes, especialmente el fósforo y el potasio, y condicionan la eficacia de los fertilizantes.

Cultivar maíz forrajero en este entorno requiere, por tanto, una estrategia nutricional adaptada, que tenga en cuenta tanto las exigencias fisiológicas del cultivo como las singularidades del suelo y del clima. Una buena fertilización no solo mejora el rendimiento, sino que asegura una mayor calidad del silo, clave para la producción lechera eficiente, sostenible y rentable.

 

Planificación: análisis de suelo y herramientas de decisión

El primer paso hacia una fertilización eficaz es el diagnóstico. Realizar un análisis de suelo permite conocer el nivel de nutrientes disponibles, el pH, la materia orgánica y otros parámetros esenciales para decidir la dosis y tipo de abonado más adecuados.

En este sentido, herramientas como Ferplan, desarrollada por Delagro, se convierten en aliados imprescindibles. Esta plataforma digital integra los datos del análisis de suelo con los requerimientos del cultivo y propone un plan nutricional ajustado, tanto para el encalado como para la fertilización mineral y orgánica, optimizando cada aplicación.

Además, Ferplan permite simular diferentes escenarios, estimar costes, integrar el uso de purines y asegurar el cumplimiento de los condicionantes normativos (zonas vulnerables, limitaciones por nitratos, etc.). En un contexto en el que la sostenibilidad agronómica y económica es clave, disponer de esta información permite tomar decisiones con base técnica, anticipar problemas y reducir ineficiencias.

 

Estrategia nutricional por etapas

El maíz es especialmente sensible a la disponibilidad de nutrientes en las fases tempranas del cultivo. Por eso, una nutrición escalonada y adaptada al ciclo fisiológico es fundamental para alcanzar el máximo potencial productivo.

  • Antes de la siembra, la aplicación de mejorantes de suelos como BLUE LAND ayuda a corregir desequilibrios, mejorar la estructura y aumentar la capacidad del suelo para retener y mineralizar materia orgánica liberando nutrientes. Esto es clave para mejorar la implantación y reducir el estrés hídrico o mecánico del arranque.
  • En la siembra, el abonado de fondo aporta los nutrientes esenciales para el arranque del cultivo. Opciones como BLUE STAR, Bisanina Maíz (fórmulas personalizadas) o YaraMila ACTYVA permiten una liberación equilibrada de nitrógeno, fósforo y potasio.
  • Durante el crecimiento vegetativo, la aplicación de nutrición foliar (como YaraVita LAST N, OPTITRAC o YaraVita Maíz) permite corregir carencias puntuales y potenciar el desarrollo vegetativo en fases críticas como la elongación del tallo o la formación de la mazorca, así como minimizar el impacto negativo de la aplicación de herbicidas e insecticidas.
  • En cobertera, productos como YaraVera AMIDAS, con nitrógeno y azufre, aseguran un suministro sostenido de nutrientes en momentos de alta demanda fisiológica, mejorando el rendimiento final y la calidad del silo.

 

abonado_cultivo_maiz_forrajero_ensilado_cornisacantabricaMirando hacia una nutrición sostenible

El nuevo contexto agroalimentario europeo, marcado por el Pacto Verde, la estrategia “De la Granja a la Mesa” y las exigencias de sostenibilidad de la industria láctea, está acelerando una transición hacia modelos de producción más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. La fertilización no es una excepción.

En este marco, las explotaciones ganaderas están adoptando:

  • Prácticas de laboreo más sostenibles, como el laboreo mínimo o la siembra directa, que reducen la erosión, mejoran la estructura del suelo y limitan la liberación de carbono almacenado.
  • Fertilizantes de alta tecnología, como los de la gama BLUE de Delagro, formulados para aumentar la eficiencia del uso de nutrientes y reducir las pérdidas por volatilización o lixiviación. Estos productos están diseñados para liberar nutrientes de forma gradual según necesidades del cultivo y adaptarse a las condiciones del suelo, reduciendo el impacto ambiental.
  • Aplicación de fertilizantes mediante dron, una técnica cada vez más extendida en fincas de difícil acceso o en condiciones donde la maquinaria convencional presenta limitaciones. Esta tecnología mejora la precisión, reduce el pisoteo del cultivo y permite aplicar solo lo necesario, donde se necesita.
  • Digitalización y gestión basada en datos, donde herramientas como Ferplan cobran aún más valor, ya que permiten planificar, ejecutar y justificar la nutrición del cultivo con criterios agronómicos, medioambientales y económicos.

Estas prácticas no solo son más eficientes, sino que cada vez más son premiadas por las industrias lácteas y certificadoras, que valoran la trazabilidad, la reducción de emisiones y el compromiso ambiental del ganadero.

 

Una nutrición planificada, es producir con seguridad

En la Cornisa Cantábrica, donde el maíz para ensilado alimenta a miles de vacas cada invierno, fertilizar bien no es solo una cuestión técnica: es una garantía de seguridad alimentaria, de sostenibilidad y de rentabilidad.

Una estrategia de abonado basada en diagnóstico, planificación digital, productos tecnológicamente avanzados y buenas prácticas agrícolas permite no solo mejorar el rendimiento del cultivo, sino también responder a las nuevas exigencias del mercado, cuidar el suelo y asegurar el futuro de la producción ganadera.

Porque, en definitiva, una buena cosecha empieza mucho antes de que el maíz emerja del suelo. Empieza con cada decisión que tomamos sobre cómo lo nutrimos.

 

Delagro amplía su catálogo de maíz con la incorporación de las semillas de Syngenta

Delagro da un paso más en su compromiso con la innovación y la excelencia en el sector agroalimentario al anunciar su alianza con Syngenta, líder mundial en soluciones agrícolas. Gracias a este acuerdo, Delagro incorpora a su catálogo las semillas de maíz de Syngenta, consolidando así la oferta más completa y adaptada del mercado.

Con esta incorporación, Delagro pone a disposición de sus cooperativas socias y distribuidores un amplio abanico de variedades de maíz, todas ellas probadas y testadas durante años en la cornisa cantábrica. Estas variedades han sido seleccionadas con el objetivo de proporcionar a los ganaderos y ganaderas las mejores soluciones en materia de producción vegetal, teniendo en cuenta que el maíz es el alimento base del ganado en nuestra región.

Una alianza estratégica para el sector agrícola

Syngenta, reconocida por su liderazgo en investigación y desarrollo, aporta a esta colaboración su avanzada tecnología en semillas, caracterizadas por su alta productividad, resistencia a enfermedades y adaptación a las condiciones climáticas locales. Con décadas de experiencia en el sector, Syngenta se distingue por su compromiso con la sostenibilidad, la eficiencia y el apoyo a los agricultores para optimizar sus cultivos.

Por su parte, Delagro reafirma su posición como referente en el sector agrícola, ofreciendo a sus socios acceso a las mejores soluciones disponibles en el mercado. Esta alianza supone una continuación en la estrategia de la cooperativa, que continúa trabajando para mejorar la rentabilidad y competitividad de los productores en un entorno cada vez más exigente.

Con este acuerdo, Delagro sigue fortaleciendo su misión de ofrecer a sus cooperativas socias y distribuidores los mejores productos y servicios y soluciones en materia producción vegetal.

 

¿Cómo Conseguir Praderas Sostenibles? Claves Para un Mejor Manejo

DELAGRO confía en Martín Díaz Álvarez para liderar su próxima etapa de crecimiento y transformación

Con este nombramiento, DELAGRO refuerza su compromiso de ser un socio clave en el crecimiento económico y social del medio rural en la Cornisa Cantábrica, impulsando una transición hacia prácticas más sostenibles y eficientes.

Santiago de Compostela, 13 de enero de 2025. DELAGRO S. Coop., cooperativa de segundo grado de referencia en el suministro y distribución de insumos agropecuarios en el norte de España y Portugal, ha anunciado el nombramiento de Martín Díaz Álvarez como nuevo gerente. Con más de una década de experiencia dentro de la organización en áreas de gestión financiera y administrativa, Díaz asume la responsabilidad de conducir la empresa hacia un futuro lleno de oportunidades, pero lo hace en un contexto donde se están produciendo cambios profundos y de gran alcance para todo el sector agroganadero.

Martín Díaz Álvarez es diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Santiago de Compostela y posee un Máster en Dirección de Empresas por la Escuela Europea de Negocios. Su carrera profesional ha estado marcada por una amplia trayectoria en la gestión financiera y estratégica de empresas del sector industrial, construcción y agroganadero. Durante más de diez años, ha desempeñado roles clave en DELAGRO, contribuyendo a la consolidación y expansión de la cooperativa gracias a su visión analítica y capacidad para implementar procesos innovadores.

Su misión al frente de DELAGRO será clara y ambiciosa: consolidar una organización preparada para el futuro, adaptándola a las nuevas dinámicas del sector agroganadero, cada vez más condicionado por exigencias regulatorias y medioambientales. Díaz se ha fijado como prioridad fortalecer el vínculo con las cooperativas socias y clientes, garantizando soluciones que no solo respondan a sus necesidades actuales, sino que también los preparen para los cambios legislativos y de sostenibilidad que se avecinan.

“Nos encontramos en un momento decisivo para el sector agroganadero. Mi objetivo es reforzar el papel de DELAGRO como instrumento estratégico al servicio de nuestros socios, asegurándonos de que dispongan de las herramientas, la tecnología, los productos y el asesoramiento necesarios para producir de una manera más eficiente y sostenible”, ha señalado el nuevo gerente de DELAGRO.

Desde el1 de enero, Díaz dirige un equipo formado por más de 55 profesionales desde los tres centros de trabajo de DELAGRO.

 

¿Cómo Conseguir Praderas Sostenibles? Claves Para un Mejor Manejo

Las praderas son un recurso fundamental para las ganaderías del noroeste peninsular, ya que proporcionan forraje de calidad, indispensable para una alimentación eficiente del ganado y mejorar económicamente los resultados de la explotación. Además, contribuyen significativamente a la reducción del impacto ambiental, desempeñando funciones esenciales como la retención de carbono, el soporte a la biodiversidad y la preservación de la fertilidad y estructura del suelo.

No obstante, gestionar las praderas de manera eficaz presenta desafíos importantes, especialmente en un contexto donde la sostenibilidad es prioritaria y las normativas se vuelven más estrictas. Regulaciones como el Real Decreto de Nutrición Sostenible en suelos agrarios y las directrices de la Política Agraria Común (PAC) imponen limitaciones al uso de abonos, con especial atención en zonas vulnerables.

En este panorama, resulta imprescindible encontrar un equilibrio entre la productividad de las praderas y el cumplimiento de las normativas ambientales, garantizando su capacidad para mantener sistemas agrícolas rentables.

Manejo integral de las praderas

Las praderas de Galicia y la Cornisa Cantábrica representan un pilar estratégico para la ganadería, pero su manejo está condicionado por particularidades edáficas y climáticas. Suelos ácidos, abundantes precipitaciones y rico contenido de materia orgánica son factores que, aunque ofrecen ventajas, también presentan limitaciones si no se gestionan de manera adecuada. Estas condiciones pueden restringir el crecimiento óptimo de las especies forrajeras, afectando tanto la cantidad como la calidad del alimento disponible para el ganado.

Para conocer de dónde partimos, es esencial realizar un análisis del suelo que evalúe su estado químico. Esto implica tomar muestras de cada parcela, enviarlas a laboratorios especializados y analizar detalladamente los resultados. Un análisis de calidad debe incluir datos clave como son el pH, la cantidad de materia orgánica y el porcentaje de saturación de aluminio. Además, es fundamental considerar la riqueza de macronutrientes (N, P, K, Ca, Mg y S) y micronutrientes (Fe, Cu, Zn, Mn, Mo y B) presentes en el suelo, así como la relación de cationes y la clase textural.

El encalado es una práctica complementaria indispensable debido a la elevada acidez que caracteriza a estos suelos. Un pH bajo dificulta la disponibilidad de nutrientes esenciales para la planta, como podemos observar en la Tabla 1. Por otro lado, reduce la actividad de microorganismos beneficiosos del suelo, afectando directamente a la salud y productividad de las praderas. La corrección de esta acidez mediante la aplicación de cal no solo mejora la disponibilidad de nutrientes, sino que también optimiza las condiciones para el desarrollo de las plantas y la actividad microbiana, creando un sistema más equilibrado.

tabla pH SUELO

Tabla 1: Disponibilidad de nutrientes en función del pH

A la hora de elegir una caliza debemos de tener en cuenta el contenido de CaO, MgO (en caso de ser necesario), valor neutralizante (VN) y el valor neutralizante efectivo (VNE). Este último dato tiene en cuenta el grado de molienda, que afecta directamente a la velocidad de reacción y eficacia (cuanto más fina sea una caliza, más rápido actuará en el suelo).

El abonado es una práctica fundamental para reponer los nutrientes que las praderas pierden a lo largo de su ciclo de cultivo. Elementos clave como el nitrógeno, el fósforo y el potasio son esenciales para el desarrollo de gramíneas y leguminosas, que constituyen la base del forraje. Una nutrición eficiente permite a las praderas mantener su capacidad productiva a largo plazo, proporcionando recursos suficientes para las necesidades del ganado y reduciendo la dependencia de alimentos externos.

Además, las praderas de estas zonas tienen el potencial de beneficiarse de suelos supresivos, que gracias a una microbiota activa y equilibrada, pueden limitar de forma natural el desarrollo de plagas y enfermedades.

Por otro lado, el manejo adecuado del purín es crucial para optimizar la productividad. En regiones como Galicia y la Cornisa Cantábrica, el purín es un recurso muy valioso debido a su alto contenido de nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, elementos secundarios como calcio, magnesio y azufre, además de microelementos y materia orgánica. En la Tabla 2 se muestran las unidades fertilizantes aportadas con la aplicación de 10 m3 de cada tipo de purín, con unos valores medios de densidad:

UNIDADES FERTILIZANTES PURÍN

Sin embargo, su eficacia depende de varios factores. El momento óptimo de aplicación es cuando tenemos una humedad relativa moderada (en torno al 50-70%), una temperatura inferior a 20⁰ y sin previsiones de lluvia inmediata (al menos 24-48 horas) para evitar pérdidas por lixiviación o volatilización. Técnicas como la inyección directa o el uso de dispositivos de bandas permiten aplicar el purín de manera precisa y eficiente, reduciendo las pérdidas de nitrógeno. Un correcto manejo puede reducir la dependencia de abonados químicos, disminuyendo costes y mejorando la productividad.

Abonado en función del tipo de pradera

El manejo, tanto del encalado como del abonado, deben ajustarse al tipo de pradera y su uso específico. En zonas como Galicia y la Cornisa Cantábrica, donde las condiciones climáticas y del suelo son determinantes, los ganaderos deben adaptar sus estrategias según las necesidades de cada pradera:

  • Establecimiento de nuevas praderas: La creación de praderas implica un manejo inicial cuidadoso, con una corrección del pH y nutrición equilibrado, para garantizar un buen enraizamiento y productividad inicial. Las necesidades nutricionales del cultivo, teniendo en cuenta valores óptimos de fertilidad en el suelo, sin aporte de purín y producción estimada de 10 tn/ha, serían:

 

  • Praderas de pastoreo: Estas praderas proporcionan forraje fresco y continuo al ganado, lo que requiere un abonado fraccionado para reponer nutrientes y mantener un crecimiento equilibrado. Además, un manejo adecuado del pH favorece el desarrollo de gramíneas y leguminosas resistentes. Los momentos óptimos para el abonado son un mes antes del inicio del pastoreo y luego, cada dos pastoreos. Las necesidades nutricionales para este tipo de pradera, teniendo en cuenta valores óptimos de fertilidad en el suelo, una producción para el primer pastoreo de 1,8 tn/ha y para los siguientes de 1,3 tn/ha, son:

 

  • Praderas para siega: Destinadas a producir heno o ensilado, estas praderas pueden manejarse de forma intensiva con varios cortes anuales. Teniendo en cuenta unos valores óptimos de fertilidad del suelo, una producción para el primer corte de 5 tn/ha y para el segundo corte de 4 tn/ha, las necesidades nutricionales del cultivo serían:

 

  • Praderas temporales: Utilizadas como cultivo de invierno en rotaciones con cultivos como el maíz forrajero, estas praderas requieren una estrategia de nutrición intensiva y manejo del suelo entre ciclos para evitar falta de nutrientes y la pérdida de la estructura del suelo. Las necesidades nutricionales del cultivo con una producción media de 5 tn/ha y valores óptimos de fertilidad del suelo, son:

 

La importancia de las leguminosas

Las leguminosas juegan un papel clave en el manejo de las praderas, tanto por sus beneficios agronómicos como por su contribución al cumplimiento de las normativas, como las de los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC). Estas normativas promueven prácticas sostenibles que incluyen la incorporación de leguminosas en las mezclas de praderas, lo que no solo mejora la fertilidad del suelo, sino que también fomenta la biodiversidad.

Las leguminosas, como el trébol blanco, alfalfa o veza, fijan nitrógeno en el suelo, lo que disminuye la necesidad de abonos nitrogenados. Al combinarse con gramíneas, también mejoran la calidad nutricional del forraje, aportando proteínas valiosas para la alimentación del ganado.

 

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Desafíos ambientales

El manejo sostenible de las praderas va más allá de una correcta nutrición vegetal o una elección óptima en el momento de aplicación. Algunas de las prácticas para abordar los nuevos desafíos ambientales son la agricultura de precisión y la agricultura regenerativa.

La agricultura de precisión, mediante el uso de tecnologías avanzadas como sensores de suelo y sistemas de monitoreo, permite aplicar los abonos de manera más precisa, ajustando la cantidad exacta de nutrientes que las praderas necesitan en tiempo real y reduciendo las pérdidas.

Por otro lado, la agricultura regenerativa promueve prácticas que no solo buscan mantener, sino mejorar la salud del suelo a largo plazo. Esto incluye la rotación de cultivos, el uso de cultivos de cobertura y la integración de leguminosas, fortaleciendo los sistemas agrícolas. Ambas estrategias, combinadas con una planificación eficiente del abonado, no solo abordan las preocupaciones medioambientales como la contaminación de las aguas y la erosión del suelo, sino que incrementan la capacidad de las praderas para adaptarse a condiciones climáticas cambiantes, creando sistemas agroganaderos más sostenibles y productivos.

Conclusión

La optimización del abonado en las praderas es clave para mejorar la productividad, y cumplir con las normativas que afectan al sector de la agricultura. Mediante técnicas de aplicación precisa, uso optimizado del purín, incorporación de leguminosas y el uso adecuado de abonos minerales, se maximizan los beneficios para el suelo y las plantas, reduciendo el impacto ambiental. Integrar prácticas como la agricultura regenerativa y ajustar el abonado a las necesidades específicas de cada tipo de pradera fortalece la resiliencia de ganaderías autosuficientes. De este modo, se garantiza una producción eficiente, sostenible y adaptada a los retos del futuro.

Bibliografía

  • Real Decreto 1051/2022, de 27 de diciembre, por el que se regula la nutrición sostenible de los suelos agrarios.
  • Jurado, E., & Rodríguez, C. (2017). «La gestión del suelo en sistemas agroganaderos intensivos«.
  • García, J., & Sánchez, F. (2018). «Manejo y fertilización de praderas en el norte de España«.
  • (2018). «El uso de fertilizantes en sistemas agrícolas sostenibles
  • Rees, R., & McCormack, P. (2019). «Sustainable Fertilization Practices for Grassland Management.» Agricultural Systems, 174, 1047-1055.
  • Pérez, R., & Martínez, M. (2020). «Impacto de la Agricultura Regenerativa en la Sostenibilidad de los Sistemas Agroganaderos«.
  • Comisión Europea. (2020). «La Política Agrícola Común (PAC) 2021-2027«.
  • Domínguez, J., & Soto, M. (2020). Manejo eficiente del purín en la ganadería: desafíos y oportunidades.
  • Teixeira, R. F., et al. (2021). The role of pastures in sustainable farming systems: Nutrient cycling and environmental benefits. Journal of Agricultural Science.

 

Laura Vázquez: «La Gama Blue, podría cambiar el futuro del sector ganadero»

La ganadería se enfrenta hoy a un desafío crucial: reducir su huella de carbono. Este enfoque responde tanto a las exigencias legislativas como a la creciente demanda de sostenibilidad, impulsada por iniciativas como el Green Deal europeo y su estrategia Farm to Fork. Estos programas están diseñados para hacer que la agricultura y la ganadería sean más sostenibles, reduciendo su impacto ambiental y garantizando un futuro más saludable para el planeta.

Según estudios científicos, la ganadería es responsable de un porcentaje significativo de emisiones de metano y dióxido de carbono, dos de los principales contribuyentes al calentamiento global. Esto se traduce en un reto tanto a nivel legislativo, donde cada vez más se imponen restricciones, como a nivel productivo, donde los ganaderos deben adaptarse para cumplir con las regulaciones y, al mismo tiempo, mejorar su eficiencia.

Laura Vázquez, Técnica de Producción Vegetal de Delagro, destaca que «el objetivo es claro: para 2030 debemos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 55%. Esto no es solo una obligación, sino una oportunidad para redefinir nuestra forma de trabajar y apostar por prácticas más sostenibles».

Además de las normativas, la sostenibilidad se ha vuelto un imperativo comercial. Los consumidores valoran cada vez más los productos de origen animal que se producen de manera responsable, lo que abre oportunidades para los ganaderos que logran reducir su huella de carbono.

La Gama BLUE supone un paso más hacia la sostenibilidad

Ante este escenario, la innovación en productos que favorezcan una ganadería más sostenible es crucial. La gama BLUE de DELAGRO ofrece soluciones enfocadas en reducir las emisiones de carbono y mejorar la rentabilidad de los cultivos. Esta gama incluye tres productos complementarios, todos basados en el uso de bacterias beneficiosas que trabajan a diferentes niveles del ciclo productivo del cultivo.

Sobre las bacterias beneficiosas, Laura comenta: «Estos microorganismos son aliados estratégicos en la mejora de la salud del suelo y el rendimiento de los cultivos. Apostar por ellos significa apostar por un modelo agrícola más eficiente y sostenible. Supone un salto tan grande en este sentido que podría cambiar el futuro de la ganaderia».

La ciencia ha demostrado que ciertas bacterias pueden tener un impacto positivo en la agricultura, ya que los principales procesos que se desarrollan en el suelo, como la mineralización de la materia orgánica, la solubilización de los abonos minerales e incluso la captación de nitrógeno atmosférico, son desarrollados por microorganismos que juegan un papel clave en la creación de suelos supresivos, es decir, suelos capaces de reducir la presencia de patógenos que afectan de forma negativa a los cultivos. Al fomentar el desarrollo de poblaciones microbianas beneficiosas, no solo se mejora la salud del suelo, sino también el rendimiento de las cosechas.

La introducción de productos como la gama BLUE permite a los ganaderos aprovechar estos beneficios, ya que la sinergia de los tres productos con su actuación en distintos momentos, mejoran la productividad agrícola, optimizando los costes y aumentando la rentabilidad, todo ello sin comprometer la sostenibilidad.

La Industria Láctea Premia la Sostenibilidad

La industria láctea está cada vez más comprometida con la sostenibilidad, y muchas empresas ya han comenzado en ganaderías con programas específicos que valoran la reducción de la huella de carbono, fomentando el uso de nuevas tecnologías, insumos y prácticas agrícolas de más bajo impacto ambiental y acordes a las nuevas normativas europeas.

Para Laura, «la industria láctea reconoce cada vez más el valor de la sostenibilidad. Programas que premian la reducción de la huella de carbono son una muestra clara de hacia dónde se dirige el sector».

El futuro de la ganadería depende de su capacidad para adaptarse a los nuevos desafíos ambientales y legislativos. La reducción de la huella de carbono no es solo una exigencia legal, sino también una oportunidad para mejorar la eficiencia productiva.

Con productos innovadores como la gama BLUE de DELAGRO, los ganaderos pueden lograr mejorar la rentabilidad de su explotación de forma más sostenible y contribuir a la conservación del medio ambiente.

25 años en el corazón del Polígono del Tambre

El compromiso y la fidelidad de DELAGRO con el desarrollo industrial de Galicia han sido reconocidos de manera especial. Ayer, en un emotivo acto celebrado en el salón de actos del Centro Empresarial del Tambre, la Asociación Área Empresarial del Tambre (AAET) homenajeó a nueve empresas que han cumplido 25 años como asociadas al polígono compostelano. Entre ellas, DELAGRO fue distinguida por su trayectoria y contribución al tejido empresarial local.

En representación de la cooperativa, Martín Díaz, Director Financiero de DELAGRO, recogió el diploma y el obsequio conmemorativo, un testimonio de su firme apuesta por el polígono del Tambre como epicentro de su actividad en Galicia.

Desde hace más de 25 años, DELAGRO ha desarrollado su actividad en su sede de Santiago de Compostela, situada en el Polígono Industrial del Tambre. Un espacio de referencia que alberga sus oficinas centrales de Galicia y donde 35 personas desempeñan su labor diaria con dedicación y profesionalidad.

Un reconocimiento a la trayectoria empresarial

El evento contó con la presencia de destacadas autoridades, como el presidente de la Asociación, José Fernández Alborés; la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín; la directora xeral del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape), Covadonga Toca; y el rector de la Universidade de Santiago (USC), Antonio López.

Durante su intervención, la alcaldesa Goretti Sanmartín puso en valor el esfuerzo de las empresas galardonadas por contribuir al crecimiento industrial y a la diversificación económica de Compostela. «Un deses obxectivos é a dispoñibilidade de novo solo a prezo accesible e a súa orientación cara o sector industrial máis que ao comercial», señaló.

La ceremonia fue amenizada por el coro de voces Crecente de Conxo, aportando una nota de emotividad a una jornada de celebración y reconocimiento mutuo.

Compromiso con el futuro

Este homenaje refuerza el compromiso de DELAGRO con la comunidad empresarial del polígono del Tambre y con el desarrollo del sector agroganadero. DELAGRO continúa apostando por la innovación, el servicio a sus socios y clientes, y el impulso de la economía local. Sus 25 años en el Tambre son solo el principio de una relación que se espera continúe por muchos años más.

¡Gracias a la Asociación Área Empresarial del Tambre por este reconocimiento y a todas las empresas que, como nosotros, trabajan día a día por una Galicia más fuerte y unida!

MEPA, nueva solución para granjas de ordeño robotizado

DELAGRO acaba de anunciar el lanzamiento de MEPA, su nuevo producto de higiene de ordeño para sistemas robotizados, desarrollado en colaboración con Ecolab, referente mundial en soluciones agroquímicas.

Paco Ansede, responsable de Higiene de Ordeño de DELAGRO, resalta la importancia de esta innovación: «La robotización en las granjas ya no es una tendencia sino una realidad que está transformando la industria ganadera. La llegada de MEPA al mercado permitirá asegurar una correcta higiene del vacuno lechero en las granjas robotizadas», explica.

El poder desinfectante de MEPA, en forma de ácido láctico, junto con las propiedades limpiadoras y de cuidado de la piel del producto, proporcionan una excelente limpieza de las ubres.

Los sistemas de ordeño robotizado se han convertido en herramientas clave para mejorar la eficiencia y productividad de las explotaciones ganaderas. La automatización permite reducir los tiempos de trabajo y mejorar la consistencia del ordeño. Sin embargo, esta evolución también plantea nuevos retos, como garantizar una correcta higiene de los animales.

El poder desinfectante de MEPA, en forma de ácido láctico, junto con las propiedades limpiadoras y de cuidado de la piel del producto, proporcionan una excelente limpieza de las ubres. Además, MEPA es compatible con los robots de las principales marcas del mercado, entre ellas Lely.

Ansede subraya: «MEPA es el resultado de un trabajo conjunto con Ecolab, una empresa con gran experiencia en el desarrollo de soluciones agroquímicas. Gracias a esta colaboración, hemos diseñado un producto que no solo responde a las demandas del sector ganadero actual, sino que también se anticipa a las necesidades futuras de las granjas más avanzadas tecnológicamente. En DELAGRO, nuestro compromiso con la innovación es esencial para seguir ofreciendo soluciones que mejoren la eficiencia de nuestros socios y clientes».

MEPA, que ya está disponible en todos los puntos de distribución de DELAGRO, se presenta en formatos que van desde los 20 Kg hasta los 1.000 Kg, permitiendo su adaptación tanto a pequeñas granjas familiares como a grandes explotaciones industriales.

Como parte de su lanzamiento, se ha diseñado también una oferta especial que facilitará el acceso a los ganaderos a esta nueva innovación en higiene de ordeño.

Contacta con tu cooperativa para más información.

Las bacterias y sus beneficios en la agricultura

El suelo es como el gran olvidado y se nos olvida que el 95% de todo lo que tomemos viene de forma directa o indirecta del suelo. Por lo tanto, hay que coger y hacer especial hincapié en él y darle la importancia que se merece.

En todo el mundo hay unos 13 billones de hectáreas y sólo un 10% es cultivable. Se trata de un recurso muy limitado que se ve afectado de forma negativa  por las prácticas agrícolas modernas, que están incrementando la elevación de suelo, la industrialización, las urbanizaciones y el cambio climático. Esto provoca que estemos perdiendo cada vez más suelo. Tanto es así que actualmente entre un  20 y 25 por ciento de los suelos de todo el mundo están degradados. Eso significa que cada año estamos perdiendo un área de suelo de tamaño similar a Australia. Visto en perspectiva, el tamaño de Australia es aproximadamente 15 veces el tamaño de la Península Ibérica, lo que suponen 50 millones de toneladas al año. Es importante recalcar que para crear un centímetro de suelo nuevo se necesitan aproximadamente 1000 años.

La cantidad de suelo dañado equivale cada año a 15 veces el tamaño de la Península Ibérica.

El suelo y el efecto memoria

Algo que no suele tenerse en cuenta respecto del suelo es que, para lo bueno y para lo malo, tiene efecto memoria y efecto amortiguador. Esto significa que si eso lo aplicamos un herbicida en un cultivo, pongamos por caso cereal y en el siguiente cultivo sembramos girasol, lo más probable es que éste tenga problemas de nascencia o problemas de desarrollo de raíz.

Respecto al efecto amortiguador, por verlo con un ejemplo, en los cultivos hidropónicos si un día te confundes en la fórmula nutritiva que estás poniendo o tienes un fallo en el riego el cultivo podría morirse. Sin embargo, si en un suelo no aplicas fertilizante y no tienes un período de sequía, el sol va a amortiguar mucho esa carencia de nutrientes y puede ser que dicho cultivo sea recuperable.

Sin embargo, ese efecto amortiguador no es inmediato, los resultados se ven en el medio y largo plazo, siendo lo importante la tendencia.

Propiedades biológicas del suelo

Los microorganismos que hay en el suelo afectan, sobre todo, en el desarrollo de la raíz

Las propiedades biológicas del suelo han sido siempre las grandes olvidadas. Nos hemos centrado siempre en los patógenos que tiene el suelo (nematodos, rizotonias, alternarias…) y que nos causaban problemas. Por este motivo, se han hecho, en ocasiones, desinfecciones muy agresivas de suelos que eliminan tanto los microorganismos buenos como los malos. La clave, hoy en dia, no está en limpiar los suelos de microorganismos si no en saber trabajar con ellos.

Por poner en contexto la importancia de la biología del suelo, debemos tener en cuenta que un cuarto de la biodiveridad del planeta está en él.  Un centímetro de suelo tiene aproximadamente 15 toneladas de peso en microorganismos invisibles para el ojo humano, lo que equivale a unas 20 vacas. La FAO hace el símil de que en una cucharada de suelo hay más de 10.000 millones de microorganismos, más que habitantes hay en el planeta.

En el suelo es donde se producen las interacciones entre la planta y los microorganismos. Existen tres tipos:

 – Los microorganismos patogénicos, que son los que causan problemas.

– Los microorganismos saprófitos, que conviven con la planta sin interferir en ella.

– Los microorganismos beneficiosos, que son los que van a favorecer el desarrollo de planta.

Todos estos microorganismos producen una serie de reacciones en el suelo que influyen directamente en el desarrollo de los cultivos: solubilizan fósforo, solubilizan potasio, producen hormonas, generan enzimas con diferentes usos, bien sean enzimas que nos permitan combatir patógenos, encimas que nos permitan degradar la materia orgánica etc.

En el suelo hay una gran vida, hay una gran cantidad de organismos que generan una gran cantidad de acciones químicas que influyen directamente en el desarrollo del cultivo. Influyen sobre todo el tema del desarrollo de la raíz. La raíz es la base para el desarrollo de un cultivo, es decir, la solución de todos los nutrientes viene principalmente por la raíz. Y ahí se muestra una gran serie de reacciones. No solamente hay que hablar de la incorporación de microorganismos beneficiosos. También hay que ver cómo esos microorganismos que hemos incorporado al suelo reaccionan con los que ya hay en él.

Los microorganismos que lo que hacen es favorecer el crecimiento de la planta y combatir enfermedades.

La rizosfera atrae a ciertos microorganismos. La actividad biológica en la zona de la raíz se multiplica por 100 y esta dinámica biológica va a depender del tipo de planta que tengamos, del estado fenológico, ya se estén hablando incluso del ciclo circadiano, es decir, en diferentes momentos vamos a tener diferentes microorganismos activos. A día de hoy en la zona de la raíz tenemos entre 10 y 1000 veces más microorganismos que en el resto del suelo, pero en el suelo desnudo. Esto se produce porque la raíz genera azúcares que sirven de alimento a los microorganismos. Por lo tanto, los micro organismos se posicionan en esa zona para generar una simbiosis.

Los llamados microorganismos PGPR (Plant Growth-Promoting Rhizobacteria) son microorganismos que lo que hacen es favorecer el crecimiento de la planta y combatir enfermedades.  Por otro lado, estos microorganismos PGPR suprimen enfermedades ya que actúan activando los sistemas de defensa de la planta y también mediante un sistema de resistencia antagónico, es decir, produce sustancias antagónicas para acoger y facilitar la colonización de ese medio.

 

Azospirilum Brasilense

Hay miles de microorganismos que conocemos y muchos más que no conocemos. Uno de los más estudiados es el azospirilum brasilense. Es el más importante a nivel mundial y fue aislado en Brasil hace más de 40 años y cuyo estudio demuestra que incrementa la producción entre un 5 y un 20%. Su función principal es fijar el nitrógeno atmosférico.

Este microorganismo lo que hace es fijar el nitrógeno atmosférico que tenemos. La ventaja que eso conlleva es que fijamos el nitrógeno en forma de amonio que es mucho menos lixiviable que un nitrado, de forma que está disponible para la planta durante mucho más tiempo. Es importante destacar que nunca un microorganismo de este tipo va a tener el mismo efecto que si aportamos un fertilizante químico, cuyo efecto es mucho más rápido, pudiendo ser visible en días. En el caso de las bacterias es mucho más sostenido en el tiempo. Su aporte es continuo a lo largo de de todo el cultivo, de forma que este se desarrolla de forma más homogénea y equilibrado, lo que reduce el riesgo de que sufra enfermedades.

El azospirilum brasilense es un organismo de vida libre, es decir, no necesita una planta para sobrevivir. A diferencia de las micorrizas, es que necesita una planta para poder trabajar. Su función es desarrollar más la raíz, de forma que una raíz más desarrollada tiene como consecuencia una planta más sana.

Otro de los beneficios es que favorece la producción de hormonas (auxinas) favoreciendo el desarrollo de la raíz y a mayores contiene contiene tres enzimas diferentes fijadoras del nitrógeno. Sin ser su mayor virtud, el azospirilum brasilense produce sideroforos, lo que le otorga una gran capacidad antifúngica

 

Pseudomona Putida

Se trata de una gran productora de auxinas que favorece el desarrollo de la raíz y ácidos orgánicos que bajan el pH en suelos ácidos, como puede ser el de Castilla. En zonas con pH más altos, como puede ser el caso de Galicia, este mecanismo no se activa y genera enzima fosfatasa. Esto es muy importante ya que en suelo con materias orgánicas muy altas hay mucho fósforo no asimilable. Si conseguimos que ese fósforo se mineralice y se ponga al alcance de la planta y así aumente la cantidad de nutrientes disponibles. Cuanto menos fósforo haya  en forma orgánica menos bloqueos en el suelo habrá.

Las pseudomona putida se caracteriza por la gran cantidad de sustancias hidrófugas que produce: inhibe el crecimiento de hongos patógenos, mejora la solubilidad del fósforo, tiene un efecto quelante de hierro y otros   micro elementos como el zinc, el magnesio y manganeso

 

En resumen…

A modo resumen, el suelo una fuente de inducción para la planta, es decir, el 95,7% de la absorción de nutrientes se produce desde el suelo

Los microorganismos nos van a llevar a mejorar la salud de suelo, no podemos olvidar que tenemos microorganismos beneficiosos, tenemos microorganismos patógenos, pero si conseguimos que este equilibrio sea mayor, vamos a desplazar los patógenos.

Todo esto entra en contexto con la progresiva reducción de fertilizantes y fitosanitarios que viene impuesta por las nuevas normativas que entrarán en vigor en los próximos años y que nos llevará cambiar el manejo de cultivo que veníamos haciendo hasta ahora.

Fuente: Extracto charla Microbiología del Suelo (Pedro Palazón-Ideagro)

Nutrigenómica en agricultura: mejorando la respuesta inmunitaria de las plantas

Tanto en las personas como en todos los seres vivos en general, nuestros genes son el patrón que define quiénes somos, es su forma de expresión en presencia de nutrientes quien dicta el modelo para la producción de proteínas. Los patrones de “expresión génica” ocasionados por los alimentos, también conocidos como nutrigenómica, nos dicen si estamos enfermos o cómo reaccionaremos ante una patología, pues esto mismo sucede con las plantas.

La nutrigenómica en la agricultura estudia la actividad de un gen bajo la influencia de nutrientes bioactivos. El proceso consiste en analizar cómo responden las plantas al interactuar con este elemento. En la investigación en ciencias de los cultivos podemos ver qué tipo de respuestas se observan en la planta. Respuestas de activación de genes del desarrollo, de genes asociados al estrés o a procesos de defensa. En última instancia el objetivo es ayudar a impulsar el rendimiento de los cultivos al comprender su respuesta natural en su entorno.

Cuando un patógeno entra en contacto con una planta infectada por algún tipo de patógeno, el uso de un inductor específico aumentaría la expresión de los genes involucrados en la resistencia inducida de la planta. Algunos de los genes participan codificando proteínas de respuesta al estrés, algunas para compuestos de defensa y otras para moléculas de señalización. Esta es una excelente manera de complementar otros enfoques más tradicionales, construyendo un programa exitoso apoyando los sistemas de defensa convencionales con estrategias de “resistencia sistémica inducida “o ISR.

 

La Resistencia Sistémica Inducida (ISR) y cómo puede ayudar a los agricultores

El término “resistencia inducida” se usa para designar a los tipos de respuestas, locales o sistémicas, que incitan a las plantas a protegerse de situaciones adversas.

Durante su vida las plantas están expuestas a infinidad de plagas, enfermedades y situaciones de estrés con modos de interacción muy variados. La respuesta inmune primaria evolucionó hacia el reconocimiento de los organismos que interactúan con la planta y la traducción de tal reconocimiento, en respuestas de defensa dirigidas específicamente contra el agente causante.

Estas respuestas tienen un coste energético para la planta y no permanecen constantemente activadas, es al entrar en contacto con el organismo que la planta activa esos mecanismos de defensa.

Desde principios de la década de 1990, este fenómeno se estudia como un método válido de manejo de enfermedades y plagas de las plantas cultivadas. Sin embargo, el primer documento sobre la resistencia inducida fue publicado en 1901 por Beauverie, “Ensayo de inmunización de las plantas contra las enfermedades fúngicas”

Para ayudar a los agricultores a mantener sus cultivos sanos y en plena capacidad productiva, los científicos llevan años desarrollando soluciones que simulan estos ataques a la planta haciendo que esta active sus defensas naturales con el fin de defenderse del ataque sin sufrir daños severos. Las plantas en la naturaleza realizan esta defensa a diario y se mantienen sanas aún en presencia de agentes nocivos. Las normativas, cada vez más exigentes en cuanto a principios activos convencionales, hacen que estas líneas de investigación sean un soplo de aire fresco en un sector que cada vez se encuentra con más restricciones ambientales y alimentarias requeridas por organismos oficiales y mercados. Los consumidores finales demandan productos más saludables.

Es importante aclarar que esta línea de trabajo nada tiene que ver con organismos modificados genéticamente (OMGs), ya que no se altera el ADN de la planta, simplemente se estudia cómo se expresan los genes propios de la misma en contacto con sustancias inductoras naturales.

Por ejemplo, las levaduras, como el Sacharomyces, han demostrado ser grandes inductores de respuesta naturales en las plantas, sus moléculas por similitud con determinados hongos fitopatógenos como le mildiu, activan los mecanismos de protección aún sin estar en presencia de la enfermedad, acelerando la respuesta en caso de llegar a estar realmente atacada, minimizando considerablemente los daños producidos.

 

Delagro, a la vanguardia en nutrigenómica para la agricultura y viñedo

Aún con un alto potencial de desarrollo, se puede decir que a día de hoy, la Inducción de defensas o ISR ya es una herramienta consolidada y con demanda creciente a disposición de un sector agrícola moderno que apuesta por el conocimiento, la investigación y la innovación aplicada a sus procesos para poder caminar por la senda de la eficiencia, la sostenibilidad y la rentabilidad.

La nutrigenómica abre nuevas puertas en la agricultura al explorar la relación entre la nutrición y la genética de cultivos y animales. Este campo prometedor no solo ofrece mejoras en la calidad y el rendimiento de los productos agrícolas, sino que también impulsa prácticas más sostenibles y eficientes. Con un enfoque en la salud y el bienestar de las plantas, la industria agrícola está comprometida con la adopción de soluciones innovadoras basadas en la nutrigenómica. Esta dedicación a la investigación y la implementación de tecnologías avanzadas allana el camino hacia un futuro agrícola más saludable y resiliente para todos.

Jesús Sánchez. Técnico Especialista en Viñedo. DELAGRO

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