Daniel Baizán: “El fertilizante bioestimulante Blue Star nos coloca en la senda de la nutrición vegetal del futuro”

Daniel Baizán, asesor técnico comercial de DELAGRO, nos explica qué características hacen del fertilizante bioestimulante Blue Star® un producto único en el mercado y qué valoración hacen de él los ganaderos que ya lo han probado.

A finales de 2021, DELAGRO anunció el lanzamiento de la nueva gama de fertilizantes bioestimulantes Blue Star®.

Un innovador producto desarrollado en colaboración con la multinacional norteamericana Alltech, que ofrece resultados de última generación y se adapta a las necesidades específicas de los suelos y cultivos del norte de España. Tras una magnífica acogida por parte del sector, los primeros cultivos fertilizados con Blue Star® confirman su utilidad y eficacia en los cultivos de maíz. 

  

P: ¿Qué diferencias existen entre un fertilizante bioestimulante como Blue Star® frente a los fertilizantes tradicionales?

R: En primer lugar, habría que destacar los altos estándares de calidad de las materias primas seleccionadas, así como un sofisticado proceso de fabricación que se lleva a cabo en el Complejo Multidisciplinar de Fertilizantes de DELAGRO en As Pontes, y que garantiza una granulometría y solubilidad de los distintos componentes muy superiores a la media.

Por otra parte, la incorporación de la tecnología CONTRIBUTE permite mejorar la microbiota del suelo y generar un escenario muy positivo para la proliferación de microorganismos y poblaciones microbianas. Gracias a la acción de estas bacterias, se incrementa la disponibilidad de Nitrógeno durante un amplio período de vida del cultivo y se genera enzima fosfatasa, que solubiliza el fósforo presente en el suelo, facilitando su absorción por parte de la planta.

Por último, un aspecto claramente diferenciador respecto a los fertilizantes tradicionales es que la utilización de Blue Star® reduce sustancialmente la exposición de nuestro cultivo al estrés abiótico, producido por factores que podemos definir como externos: temperatura, humedad, precipitaciones, inclemencias meteorológicas…, y con ello se incrementa la eficiencia y aprovechamiento de los recursos hídricos disponibles para la planta.

 

«La utilización de Blue Star® reduce sustancialmente la exposición de nuestro cultivo al estrés abiótico y con ello se incrementa el aprovechamiento de los recursos hídricos disponibles para la planta».

 

P: Contando DELAGRO con un catálogo muy amplio de fertilizantes, ¿Por qué razón decidió apostar por esta nueva categoría de bioestimulantes?

R: La búsqueda de nuevas soluciones que permitan a los ganaderos obtener los mejores resultados productivos es una constante en DELAGRO. Creemos, además, que las nuevas exigencias medioambientales ofrecen una magnífica oportunidad de avanzar en el desarrollo de productos más sostenibles y respetuosos con el medioambiente, y con este objetivo decidimos empezar a investigar el potencial de los fertilizantes bioestimulantes.

Los resultados obtenidos en los primeros ensayos realizados con Blue Star® confirmaron que su aplicación estimula el desarrollo y crecimiento vegetativo de distintos tipos de cultivos, promoviendo una mayor potencia radicular, aspecto clave y diferenciador que nos llevó a apostar por esta nueva generación de fertilizantes.

 

«Las nuevas exigencias medioambientales ofrecen una magnífica oportunidad de avanzar en el desarrollo de productos más sostenibles y respetuosos con el medioambiente, y con este objetivo decidimos empezar a investigar el potencial de los fertilizantes bioestimulantes».

 

P: En los últimos meses se ha hablado mucho sobre la necesidad de dar a cada suelo única y exclusivamente lo que necesita. ¿Por qué crees que es tan importante abandonar el paradigma de fertilización tradicional para adentrarnos en el de nutrición vegetal?

R: Durante años se ha practicado una fertilización estándar, que apenas tenía en cuenta las características particulares de cada suelo o tipo de cultivo. Esto llevaba a  realizar en algunos casos aplicaciones indiscriminadas de abono con los consecuentes peligros de escorrentía y lixiviación, e incluso a despreciar las aportaciones realizadas por el purín que se pudiera generar en las granjas.

Hoy en día, el nivel de profesionalización, formación y manejo de las personas que gestionan las distintas áreas que componen una granja de vacuno lechero, por poner un ejemplo, es extraordinario. Así, la toma de decisiones en un área tan importante como la fertilización de los cultivos, se realiza apoyada en datos objetivos y cuenta con el asesoramiento de distintos especialistas, entre ellos nuestros técnicos de Producción Vegetal.

 

P: ¿Cómo han recibido los ganaderos la llegada al mercado de un producto como Blue Star®? Aquellos que ya lo han probado, ¿Qué mejoras han percibido en sus cultivos de maíz?

R: La acogida de Blue Star® entre los ganaderos ha sido fabulosa. Desde el primer momento, el hecho de contar en su desarrollo y acabado final con la participación de un líder mundial como Alltech, fue un factor determinante. Esto unido a la calidad de fabricación y producción de DELAGRO, así como el conocimiento que ya poseían de nuestra línea de fertilización tradicional, hizo que en cuanto les expusimos las fortalezas y características de Blue Star®, no dudaran ni un instante en apostar por sus cualidades.

Tras unas ventas espectaculares en el primer año de su lanzamiento, esperamos una segunda campaña aún más exitosa ya que los resultados obtenidos hablan por sí mismos. En este sentido, hay que resaltar la gran solubilidad y disposición inmediata por parte de la planta de todos los nutrientes aportados por el fertilizante.

Además, la aportación de la tecnología CONTRIBUTE permitirá que las condiciones idóneas del suelo se mantengan a medio y largo plazo, por lo que los resultados de la aplicación de Blue Star® se prolongarán en el tiempo, a medida que los distintos microorganismos aportados vayan realizando su peculiar trabajo.

 

«Tras unas ventas espectaculares en el primer año de su lanzamiento, esperamos una segunda campaña aún más exitosa ya que los resultados obtenidos tras la fertilización con Blue Star® hablan por sí mismos».

 

P: ¿De qué manera debe aplicarse el fertilizante en los cultivos de maíz?

R: Distinguimos dos fases diferenciadas. De manera previa a la aplicación del fertilizante, deberá realizarse un laboreo que prepare un lecho de siembra perfectamente trabajado. Sobre este aplicaremos un abonado de fondo con la dosificación recomendada por nuestros técnicos que, además de ser lo más específica posible, tendrá en cuenta la carga de purín aportada previamente (si la hubiera) a la parcela.

En este sentido, me gustaría recomendar encarecidamente a nuestros ganaderos y agricultores el uso complementario de la tecnología FERPLAN, la nueva herramienta de planificación de nutrición vegetal diseñada por DELAGRO, con la que conseguiremos dotar a nuestro suelo y parcelas de una dosificación adecuada a sus necesidades, teniendo en cuenta distintos parámetros de manejo, aportaciones previas e incluso, características de su granja e instalaciones.

El abonado de fondo con el fertilizante bioestimulante Blue Star® puede realizarse a boleo o con dosificación en hilera, en la propia sembradora y a la par de la introducción de la semilla en el suelo, teniendo la precaución de calibrar la colocación de Blue Star® con unos centímetros de separación respecto a la semilla.

 

P: Como asesor técnico comercial, ¿Qué crees que valoran más los clientes de los productos y servicios ofrecidos por DELAGRO?  

R: Primeramente su capacidad para cumplir con los resultados que prometen. La mayor satisfacción para nosotros, las cooperativas socias y distribuidores es que los clientes obtengan cosechas de calidad que incluso superen sus propias expectativas iniciales.

Por otra parte, algo que nuestros clientes valoran mucho es que nuestra tarea no concluya con el cierre de la venta o tras realizar un asesoramiento sobre una cuestión concreta. El seguimiento de la prescripción aconsejada, las visitas periódicas a las parcelas para comprobar la evolución del cultivo, así como la toma de muestras que validen nuestros métodos de trabajo, no solo nos permiten mantener un contacto muy estrecho con el productor sino permite que este se sienta acompañado en sus desafíos cotidianos.

 

«Blue Star® lidera el camino hacia una agricultura más sostenible, capaz de reducir la huella de carbono y las desviaciones de fertilizantes al medioambiente».

 

P: ¿En qué medida Blue Star® ayudará a los ganaderos a cumplir con las nuevas normativas medioambientales?

R: No cabe duda de la importancia y el peso que, a día de hoy, tienen todos los aspectos legales y normativos que afectan al funcionamiento diario de una granja. La preservación del medioambiente o el desarrollo de prácticas agrícolas sostenibles son, además, requisitos imprescindibles para optar a cualquier tipo de prestación o ayuda, ya sea local, autonómica, estatal o incluso europea.

En este contexto de mayores exigencias normativas, tales como los cuadernos de explotación, los futuros planes de abonado o el registro de prácticamente todos los movimientos que se lleven a cabo en las parcelas, el papel de productos innovadores como Blue Star® es esperanzador. Su avanzado diseño y tecnología permiten mejorar la eficiencia de las plantas integrantes de un cultivo, en este caso maíz, captando y aprovechando mejor los distintos nutrientes disponibles en el suelo.

Blue Star® lidera así el camino hacia una agricultura más sostenible, capaz de reducir la huella de carbono y las desviaciones de fertilizantes al medioambiente, gracias a su capacidad para generar auxinas, estimulando la nodulación y aumentando la absorción de nutrientes vía radicular. Constituye, por tanto, una solución fertilizante que va en la línea con las nuevas exigencias medioambientales de las ayudas de la PAC y al mismo tiempo nos coloca en la senda de la nutrición vegetal del futuro.

 

 

 

“Para maximizar el rendimiento del cultivo del maíz, la aplicación de bioestimulantes es clave”

Tras la siembra del maíz, llega el momento de ser previsores y ofrecer cuidados específicos para el cultivo en sus primeras etapas de crecimiento. En este artículo, abordamos con Ana Martínez, Directora técnica de producción vegetal adjunta de Delagro, las ventajas de aplicar bioestimulación foliar que ayude a la planta a hacer frente a posibles situaciones de estrés y a maximizar su desarrollo y rendimiento gracias a un mejor aporte nutricional.

Son muchos los factores que pueden impedir un correcto desarrollo de la planta de maíz, y mucho lo que está en juego respecto a los resultados de la cosecha. Poder proporcionar al cultivo las herramientas para hacer frente a condiciones adversas, nos permite evitar que las plantas lleguen a padecer situaciones limitantes que ocasionen una pérdida de rendimiento.

“El estrés de la planta puede deberse a factores ambientales como la falta de agua pero también puede venir provocado por desequilibrios en la nutrición del suelo. Lo primero que tenemos que tener claro, incluso antes del momento de la siembra, es la importancia de que el suelo esté equilibrado y que posea todos los nutrientes necesarios, por lo que es altamente recomendable llevar a cabo analíticas del suelo con las que detectar posibles carencias. En otras palabras: si el suelo está mal equilibrado partimos de una base que va a impedir que la planta pueda desplegar todo su potencial productivo; la mejor variedad de maíz en un suelo desequilibrado se convierte en una variedad común”, explica Ana Martínez, Directora técnica de producción vegetal adjunta de Delagro.

Una vez tengamos identificadas las características y las necesidades del suelo y del cultivo, es momento de seleccionar qué tipo de productos podemos utilizar en función de los posibles desequilibrios detectados y los requerimientos específicos de cada etapa de crecimiento. “Existe una gran variedad de productos destinados a la nutrición foliar del cultivo y que nos permiten ayudar a la planta a hacer frente a factores bióticos y abióticos que dificultan la evolución óptima del cultivo, y que además son respetuosos con el medioambiente”.

¿Pueden los bioestimulantes mejorar la estructura del suelo? “Sin duda alguna, existe un efecto positivo de los bioestimulantes en las propiedades biológicas del suelo, en las actividades enzimáticas y en el incremento de la biomasa bacteriana y fúngica del mismo. Se produce también un aumento de la bioactividad que permite transformar los nutrientes orgánicos en formas minerales disponibles para las plantas, más rápidamente, aumentando el aprovechamiento de los nutrientes disponibles en el suelo”.

¿Por qué es tan importante prevenir que se alcancen situaciones de estrés? Así lo explica la Directora técnica de producción vegetal adjunta de Delagro: “Ante la falta de agua, las heladas o altas temperaturas, la planta no aprovecha todos los nutrientes que tiene el suelo y esto puede comprometer los resultados de la cosecha. De ahí que sea fundamental poder evitar que se produzcan estos episodios, maximizando la eficiencia y eficacia nutricional para la planta a través de la prevención”.

“En Delagro queremos ofrecer a ganaderos y agricultores de nuestras cooperativas socias soluciones que les ayuden a incrementar la productividad de sus cultivos, por eso disponemos de productos innovadores que tienen como objetivo proteger a la planta en sus primeras fases de crecimiento ante posibles agresiones externas y de esta forma propiciar un buen desarrollo vegetativo. Si la planta se desarrolla más fuerte y más sana la conclusión es que va a producir más y de mejor calidad. Más producción de buena calidad se traduce en una mayor rentabilidad por hectárea para el ganadero”, detalla Ana Martínez.

Un ejemplo de estos productos, que además suponen una novedad en el mercado, son los nutricionales foliares de Yara y de Ascenza. “En general, son productos de aplicación foliar que se caracterizan por ser respetuosos con el suelo y el medio ambiente, suponiendo un gran avance al ofrecer productos innovadores y sostenibles que complementan el uso de fertilizantes convencionales. Su función es poner a disposición de las plantas los nutrientes principales para que desarrollen todo su potencial y puedan hacer frente al estrés abiótico al que se ven sometidas”.

Aportar extractos de algas ha demostrado ser un recurso muy valioso para activar los mecanismos naturales de defensa de la planta, con claros beneficios observados en el crecimiento, la sanidad y el rendimiento de los cultivos y que se ha atribuido en parte al suministro de nutrientes esenciales por la degradación de la materia orgánica y a la mejora de las características del suelo. Las algas en general, y especialmente Ascophyllum nodosum, son especies con elevado contenido en fibra, macro y microelementos, aminoácidos, vitaminas y fitohormonas. Este es el caso del bioestimulante Folivex de Ascenza y el bioestimulante Biotrac de Yara con tecnología Biotryg, que consiguen que las plantas estén más fuertes y sean menos susceptibles frente a posibles ataques de plagas y enfermedades”.

“Yara ofrece también los siguientes productos diseñados técnicamente con el objetivo de aportar valor; YaraVita LAST N es una formulación nitrogenada enriquecida cuya función es ayudar a la planta a maximizar la asimilación del nitrógeno mientras que YaraVita MAÍZ incluye los nutrientes clave en los primeros estadios vegetativos y es un producto altamente mezclable con otros agroquímicos, lo que evita aplicaciones específicas y propicia un ahorro en tiempo y dinero. Por su parte, Ascenza cuenta también con el biofertilizante nitrogenado N-RELEASE, que permite una liberación más duradera del nitrógeno gracias a la presencia de molibdeno y azufre en su formulación”.

En conclusión, “lo que conseguimos apostando por la aplicación de estos productos, partiendo siempre de un suelo bien equilibrado, es lograr que la planta esté más preparada para afrontar situaciones de estrés (climatológicas, deficiencias/excesos del suelo, falta de agua, plagas y enfermedades) lo que deriva en un mejor desarrollo y un completo aprovechamiento del potencial de la variedad, mejorando el rendimiento y, en definitiva, la rentabilidad”.

BLUE STAR, el fertilizante bioestimulante con tecnología Contribute

BLUE STAR es la gama de  fertilizantes bioestimulantes desarrollada por Delagro de la mano de la multinacional americana Alltech. al mejorar la eficiencia de las plantas en la captación y aprovechamiento de los nutrientes disponibles en el suelo, BLUE STAR contribuye a una agricultura más sostenible, reduciendo la huella de carbono y las pérdidas de fertilizantes al medioambiente. El fertilizante bioestimulante BLUE STAR es, por tanto, un fertilizante que va en la línea de las nuevas exigencias medioambientales de las ayudas de la PAC.

 ¿Qué es BLUE STAR?

BLUE STAR es un fertilizante bioestimulante que en su proceso de fabricación se incorpora la tecnología CONTRIBUTE® en su formulación, permitiendo incrementar la microbiota
del suelo y facilitar la absorción de nutrientes. BLUE STAR proporciona a las plantas los macronutrientes y micronutrientes necesarios para el buen desarrollo y bioestimulación de los cultivos.

Beneficios del bioestimulante BLUE STAR

Su uso presenta las siguientes ventajas al cultivo:

  •  Promueve el crecimiento de la microbiota del suelo.
  • Incrementa la disponibilidad de nitrógeno para las plantas durante todo el periodo de cultivo, aumenta la absorción por las raíces y reduce la lixiviación, permitiendo
    aumentar el contenido de proteína en los cultivos donde se ha aplicado.
  • Genera enzima fosfatasa, que solubiliza fosforo insoluble presente en el suelo, facilitando la absorción por la planta.
  • Estimula el desarrollo y crecimiento vegetativo de las plantas, promoviendo un mayor desarrollo radicular.
  • Produce auxinas, estimulando la nodulación y aumentando la absorción de nutrientes vía radicular.
  • Reduce el estrés abiótico debido a factores como la temperatura e incrementa la eficiencia del agua.
  • Mejora parámetros de producción y calidad del cultivo.

Adaptación a las medidas medioambientales, huella de carbono y sostenibilidad.
Producto innovador por su formulación y beneficios aportados al cultivo.
Optimiza la fertilización y sus costes.

¿Cómo aplicamos el bioestimulante BLUE STAR?

Puede ser aplicado directamente al suelo, bien sea esparcido a voleo en superficie, en fondo o localizado.

BLUE STAR en los cultivos

Pradera

  • Fondo, en la implantación del cultivo.
  • Cobertera, una aplicación en cada corte.

Maíz:
Fondo, previo a la implantación del cultivo.

Cereales:
Aplicar como abonado de fondo o cobertera.

Hortícolas:
Se recomienda realizar una aplicación al inicio del cultivo como abonado de fondo.

Leñosos:
Se aplica una vez al año, entre el letargo y comienzo de hinchazón de las yemas o en periodos de máximo desarrollo vegetativo.